Por Matías Sartori (enviado especial Media Sport Press) para Deporte Argentino Plus | Foto: AFA
ATLANTA. Por Malvinas. Por el Diego. Por la última de Leo. Las semifinales de la Copa del Mundo entre Argentina e Inglaterra no podían tener más alicientes para un duelo soñado, con mucha historia y sentimiento detrás, y con una rivalidad mundialista que traspasa épocas.
«Es solo un partido de fútbol. Nada más», confesaba Lionel Scaloni. Con la admiración y gratitud que le tenemos al técnico de la Selección Argentina me atrevo a decir que ‘miente’. Y lo digo entre comillas porque es necesario bajar la espuma y no añadirle más carga emotiva a un duelo que se presenta trascendental. Lo hizo Bilardo en el 86, lo confesó Maradona post partido. «Mezclar el fútbol con la guerra es una falta de respeto a los muertos que están enterrados en las islas», reconocía Bilardo en la previa de aquellos cuartos de final del Mundial de México. Pero el pueblo argentino sabía que no era así y el propio Diego lo confesaba después de su estelar partido, tras firmar ‘La mano de Dios’ y ‘El gol del siglo’ en forma de doblete: «Vencimos a un país, jugué contra Inglaterra pensando en Malvinas. En nuestra piel estaba el dolor de todos los pibes que habían muerto, era una locura pero lo sentíamos así», confesaba por entonces.
40 años después, Argentina e Inglaterra se vuelvan a enfrentar después de aquel mundial en México que bordó la segunda estrella para el equipo albiceleste. Entre medio, hubo otros enfrentamientos en Copas del Mundo. En Francia 1998 y en Corea-Japón 2002. Ni los aires fueron de revancha, ni el contexto político. En el Mundial de 2026 tampoco lo es. Pero tampoco es un partido más. Los pibes de Malvinas están tan presentes en cada cántico de cancha que forma parte del ADN del hincha de fútbol. Y en los últimos años, las nuevas generaciones crecieron con ese recuerdo, cada vez más presente. «De los pibes de Malvinas que jamás olvidaré», reza el tema «Muchachos» de La Mosca que acompañó hacia la gloria en Qatar. «Por Malvinas por el Diego, por la última de Diego», señala la estrofa del nuevo hit de este verano con la letra de Palmito que rebautizó «No me arrepiento de este amor» de Gilda. «La hinchada nunca se olvidará de las Islas Malvinas» afirma la versión canchera de ‘Imposible» de Callejeros.
Y así otros tantos temas ‘tatuados’ en las millones de gargantas argentinas que, en cada Mundial, claman al cielo por Maradona, Messi y las Malvinas. Ahora, con el furor de las nuevas canciones, esta semifinales serán las más sonadas. Con emoción y lágrimas. El banderazo previo, la entrada en la cancha, el himno. Y el atronador «el que no salta es un inglés» que retumbará en todo Atlanta.
La rivalidad no convierte al adversario en enemigo. El partido no determinará la soberanía de las islas. La semifinal será una «batalla deportiva», no una guerra. Sin embargo, 40 años después, el recuerdo de los pibes y las gambetas eternas de Maradona volverán a sentirse a flor de piel.
Matias Sartori
Periodista de Deporte Argentino Plus.



