Por Matías Sartori (enviado especial Media Sport Press) para Deporte Argentino Plus | Foto: AFA
Existen remontadas que marcan. Resultados in extremis que rompen el guion de un partido. Giros drásticos para desenlaces de infartos. Aquellos que apelan a la épica. Hazañas que, teñidas de polémicas, dan que hablar. Y mucho. En tiempos de fake news, amarillismo, clickbait y campañas de desprestigio, prevalece una nueva odisea de los campeones del mundo.
Eso sí, con más sangre que juego. Con más espíritu que táctica. Con más ímpetu que fútbol. Con más corazón que cabeza. Esta es la nueva Selección Argentina. Capaz de complicarse la vida con una debutante como Cabo Verde y resolverlo sobre la hora. Capaz de ir 0 a 2 debajo ante Egipto y remontar en 11 minutos. Capaz de quedarse eliminada de forma inverosímil, de coquetear con el último tango de Messi hasta el extremo, de convivir con la tragedia y la heroicidad a partes iguales.
La Scaloneta cameleónica, capaz de adaptarse a las circunstancias. La Scaloneta faraónica, capaz de dormirse en el sarcófago y resucitar con la majestad de los dioses. La Scaloneta agónica, capaz de saborear las mieles de la eliminación y revertir el resultado en un abrir y cerrar de ojos.
Esta es la nueva Argentina. Con más carácter, más madurez, más capacidad de reacción, mayor gestión de situaciones límites. Y quizás con algo menos fútbol, menos velocidad, menos intensidad. Una selección caprichosa que decide cuándo caminar por la cornisa y cuándo lucir las tres estrellas y presumir de vigente campeona.
Esta es la nueva Scaloneta, con la garra y el corazón por delante del fútbol.
Matias Sartori
Periodista de Deporte Argentino Plus.



