EN LAS BUENAS LA BANCAN Y EN LAS MALAS MUCHO MÁS
Por Agustina Boucherie
En un momento de la sociedad en que se encuentra tan divida, con odio y resentimiento expresado en las calles y en los medios de comunicación, el deporte es una de las pocas cosas que provocan la unión del pueblo argentino de una manera tan fuerte, que se torna inquebrantable. El partido entre Argentina e Inglaterra dejó al descubierto como, a la hora de defender nuestro país, nos volvemos invencibles y no nos tiemblan los brazos para levantar bien el alto la bandera de “Las Malvinas son argentinas” y que tampoco nos tembló ni nos tiembla la voz para gritarlo todas las veces que sea necesario.
Hoy la Argentina está en el ojo de la tormenta y bajo muchísimas críticas por más de un país. Nos dicen racistas cuando albergamos (en el pasado y en el presente) a todo inmigrante que necesitó de ayuda, nos dicen creídos cuando nunca le damos la espalda a nuestros hermanos latinoamericanos, dicen que solo tenemos el fútbol cuando tenemos científicos, artistas, deportistas, destacados en gastronomía y muchísimo más. Pero nada fue lo suficientemente fuerte, como para dejarnos caer. La fuerza de nuestro Himno, nuestra hipnótica Bandera y la pasión que nos recorre las venas, salir a defender con honores, con lágrimas de orgullo, con el corazón pintado de celeste y blanco, es lo que nos hace ser un país digno de admirar.
Hoy el fútbol, una vez más, provocó la unión de casi 46 millones de personas dejando en claro que la albiceleste no sólo gano un subcampeonato mundial, sino también, una sociedad que en las buenas la bancan y en las malas mucho más.
AM
Alejandro Molezzi
Redactor · Deporte Argentino Plus
Periodista de Deporte Argentino Plus.



